James Montier es uno de los estrategas de inversión más provocadores del panorama bursátil. Tras trabajar de estratega jefe de casa como la alemana Dresdner Kleinwort Wasserstein o la francesa Societe Generale, ataca con ensañamiento el establishment financiero, desde las teorías de valoración de activos a los informes de beneficios, pasando por su devastadora crítica de los fondos.
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| James Montier (foto: GMO) |
Su obsesión es mostrar que las decisiones de inversión -como casi todas las decisiones humanas- no son racionales, y asumir que lo son equivale, pura y llanamente, a seguir a la manada. Por algo es el principal representante del behavioural investing, es decir, de un análisis del mundo de la inversión que parte de un análisis de las emociones y el comportamiento humano.
No hace mucho colgó en la página web de la gestora donde trabaja -GMO, lamentablemente no disponible al público- sus "siete leyes inmutables de la inversión", que, quizá por aquello de ser inmutables, son sencillas de entender y no van mucho más allá de lo que nos diría el sentido común. En todo caso, vienen de alguien que, fiel a su norma número 4, en noviembre de 2008 dijo que nunca había sido tan alcista con la Bolsa.
Sus 7 leyes inmutables de la inversión
1.- Insistir en un margen de seguridad. El objetivo de invertir no es comprar a un precio justo, sino




